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01. No te obsesiones
Un niño de aspecto sano, al que se le ofrece regularmente una comida adecuada, no estará mal alimentado aunque coma poco. La verdadera inapetencia suele asociarse a un pequeño poco activo y con un peso inferior al que le corresponde.
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02. El año y medio, periodo crítico
Ten en cuenta que al cumplir el año y medio los niños suelen iniciar una “falsa inapetencia”. Pese a que disminuye su apetito, se mantienen alegres y activos, alcanzado un correcto peso y talla. El motivo: a partir de esa edad la velocidad de crecimiento se enlentece.
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03. Dales ejemplo
Es muy importante que toda la familia adopte los mismos hábitos respecto a la alimentación. Mantened un ambiente relajado durante la comida y variad la preparación y presentación de los menús, tanto los vuestros como los del pequeño.
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04. En la comida no se juega
Hay que evitar las distracciones durante la comida: no se debe encender la televisión, no hay que contarles cuentos ni dejarles juguetes. También es recomendable limitar el tiempo de la comida. Con treinta minutos será suficiente.
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05. Que no pique entre horas
El horario de comidas es importante. Hay que cumplir las cuatro comidas principales diarias (desayuno, comida, merienda y cena) y evitar que tomen alimentos o 'snacks' entre horas, ya que esto favorece un consumo excesivo y desordenado.
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06. No le ofrezcas otro plato
Se debe ofrecer una sola comida y si no la quiere no pasa nada, estará compartiendo la mesa con nosotros y al retirar los platos se quedará sin comer. Los niños que comen menos en una comida lo suelen compensar comiendo más en la siguiente.
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07. Ni castigos ni premios
Hay que quitarle importancia al hecho de comer, no hay que dramatizar ni castigarle si no come y tampoco premiarle cuando lo hace. No le obligues a que se lo acabe todo, esta actitud sólo hará que perciba la alimentación como un castigo.




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