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Hay menús y menús
Para muchos trabajadores la hora de comer sólo presenta dos opciones: 'tupper' o menú restaurante. ¿Pero es saludable comer fuera cada día? Los restauradores pueden hacer adaptaciones en sus menús para ofrecer alternativas sanas. ¡Te ayudamos a distinguirlas!
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01. Verduras y hortalizas, obligatorias
Para garantizar las elecciones saludables, al menos uno de cada tres primeros platos del menú debería ser a base de verduras, hortalizas o legumbres. Además, si lo deseamos, nuestro restaurante habitual nos permitirá elegir estos alimentos como guarnición en los segundos.
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02. Entre los segundos, algún pescado
Para que la oferta sea equilibrada, lo ideal es que siempre haya algún pescado entre los segundos. Es una de las recomendaciones que se hace desde el Proyecto Gustino, promovido por Sanidad, y que intenta ayudar a los clientes a que puedan elegir un menú diario saludable.
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03. Salsas, las justas
¿Cuántas veces nos encontramos con menús en que todos los platos llevan salsa? Lo mejor es que nuestro restaurante evite una gran adición de grasas (cremas, manteca, margarinas o mucho aceite) y que incluya técnicas de cocción ligeras (al vapor, horno, plancha...)
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04. ¿Por qué no comer medio menú?
Las necesidades calóricas de cada persona varían, e influyen factores como el nivel de actividad que exige el trabajo. Por ello, es positivo que nuestro restaurante permita la opción del medio menú, o la de tomar un menú completo con raciones más pequeñas.
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05. El agua, bebida de base
Desde esta iniciativa también se recomienda a los restauradores ofrecer una botella de agua en las mesas. Las bebidas alcohólicas, como el vino o la cerveza, se podrán solicitar por copas o en unidades individuales. Así se fomenta el consumo del agua como bebida principal.
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06. Menos sal y mejor aceite
Un truco para mantener la sal a raya es eliminar los saleros de las mesas. También pueden ofrecerse menús bajos en sal o condimentados de forma alternativa (con especias, hierbas aromáticas...). Para aderezar, no puede faltar el aceite de oliva virgen.
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07. El pan, también integral
Saber si nuestro restaurante habitual está apostando por las opciones saludables puede detectarse en pequeños detalles, como en la oferta de pan. ¿Ofrecen una variedad integral? Si es así, estarán ampliando las opciones de enriquecer nuestra dieta diaria aún comiendo fuera.
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08. ¿Y qué hay del postre?
Comer de menú hace florecer las opciones de postre que habitualmente no comeríamos. Por ello, y para favorecer las elecciones saludables, conviene que una de cada tres opciones de postre sea fruta fresca (entera o en macedonia, por ejemplo), zumo natural o frutos secos.




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