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01. Opta por la versión baja en sal
¿Sabes cuánta sal comes? Puede que tengas una idea de la que usas al cocinar, pero los alimentos enlatados, las salsas como el ketchup y la mostaza o cualquier producto procesado puede estar cargado de sodio. Primer paso: reduce tu consumo de estos alimentos o elige versiones bajas en sal.
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02. ¿Por qué tener el salero en la mesa?
De poco servirá que eches poca sal a tus guisos si el salero está a tu alcance durante toda la comida. No lo pongas en la mesa y, si puedes, intenta tampoco tenerlo a mano cuando salgas a comer fuera de casa.
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03. Atento a las salsas
Aliños de ensalada, mostaza o ketchup suelen tener un contenido importante en sal. Las versiones bajas en sodio pueden ayudarte a rebajar el impacto aunque, en casos como la salsa de soja, incluso estas alternativas pueden contener demasiado. Modera el consumo.
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04. Elige alimentos en su forma más natural
La norma de elegir la versión natural se aplica a todos los alimentos. Compra carne y pescado frescos antes que curados, enlatados o ahumados. Lo mismo para fruta o vegetales: evita las salmueras y encurtidos. Cocinar un producto fresco te permite controlar la sal que añades.
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05. Escurre las conservas
Para eliminar el exceso de sodio de ciertos alimentos envasados como judías o garbanzos, escúrrelos antes de cocinarlos. Es uno de los consejos recogidos en el plan de alimentación DASH, de EE.UU. enfocado a mejorar los hábitos al comer.
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06. Busca alternativas: cocina con especias
Reducir la sal no tiene por qué significar perder sabor. Busca alternativas en las especias o las hierbas aromáticas para cocinar sin un exceso de sodio. El limón y la lima también pueden mejorar el aliño de tus platos y ensaladas.
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07. Lee las etiquetas
Tres cuartas partes de la sal que comemos viene añadida en alimentos procesados. Por tanto, es vital leer las etiquetas de los alimentos para compararlos y saber qué consumimos. Para tomar conciencia de ello, es útil anotar durante unos días el sodio que tomamos y que, en adultos sanos, no debería superar los 5 g diarios.
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08. Y fuera de casa, interésate por lo que comes
En un restaurante, interésate por cómo están cocinados los platos, por la sal añadida y también por ingredientes ricos en sodio que puedan acompañarlos. Además, familiarízate con términos que pueden indicar un alto nivel de sal como 'encurtido', 'ahumado' o 'con salsa de soja', tal y como se recomienda en la guía DASH.




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