©Thinkstock
01. Por la mañana, un zumo de naranja
Libera al exprimidor de su destierro en el estante más alto del armario y déjalo a la vista. Con este sencillo gesto, cinco minutos y un par de naranjas ya tienes los ingredientes necesarios para tu primera dosis de fruta.
©Thinkstock
02. Convierte la fruta en tu compañera de mesa
Si en casa no comes fruta porque siempre encuentras algo mucho más apetecible, llévatela al trabajo. Al no disponer de otras “tentaciones” a mano, te será mucho más fácil comértela y comenzar a disfrutar de ella.
©Thinkstock
03. Mucho más que un postre
La imaginación también juega un papel importante a la hora de comer más fruta. Por ejemplo, puedes añadir un puñadito de fresas, unos gajos de mandarina o una manzana cortada a tus ensaladas, o prepararte un desayuno especial con yogur y trozos de fruta fresca.
©Thinkstock
04. Los batidos, otra buena opción
Mezclarla con leche te permitirá incrementar el consumo de vegetales sin tener la sensación de que estás “comiendo fruta”. Además, es una buena manera de aprovechar las frutas que han acabado por madurarse en exceso. La guinda final: añade un poco de canela molida.
©Thinkstock
05. Cámbiala de aspecto
Cuando tengas tiempo aprovecha para preparar una vistosa macedonia, unas brochetas o unas manzanas al horno. Son sólo algunos ejemplos de cómo presentar la fruta de una forma más apetecible, seguro que se te van ocurriendo más presentaciones originales.




RSS
Facebook
Twitter
Youtube


Comentarios
Muy buen consejo!