Refrescos y zumos conforman una parte importante de la dieta de los más pequeños, una tendencia que va en aumento. Esto puede dar lugar a un consumo de calorías mayor del recomendable y, en consecuencia, al sobrepeso y la obesidad. El consumo de este tipo de líquidos tiene lugar principalmente fuera de las escuelas, lo que sugiere que las iniciativas dirigidas a limitar su venta en estos centros tendrían un impacto marginal en el consumo global.
En casa, más
Todo esto se desprende de un trabajo de la Columbia Mallman School of Public Health y las escuelas de Salud Pública de Harvard y Johns Hopkins (EE. UU.) que se proponía documentar el incremento en la contribución de las calorías procedentes del consumo de bebidas azucaradas y jugos de frutas en niños y adolescentes de Estados Unidos entre 1988 y 2004. Sus observaciones, que detallamos a continuación, ponen de manifiesto la necesidad de tomar ciertas medidas:
- La contribución en calorías por persona de las bebidas azucaradas y de los jugos de frutas al 100% ha pasado de 242 kilocalorías/día a 270 kilocalorías/día en 18 años.
-
El aporte de calorías de las bebidas azucaradas aumentó de 204 a 224 kilocalorías/día, y el de los jugos de fruta al 100%, de 38 a 48 kilocalorías/día. El mayor incremento ocurrió en los niños de entre 6 y 11 años (aproximadamente un 20%).
Los refrescos se instalan en la dieta infantil, y pueden conducir a la obesidad.
- El consumo de bebidas carbonatadas (soda) ha contribuido, aproximadamente, al 67% de todas las calorías de las bebidas azucaradas entre los adolescentes. Los jugos de frutas han proporcionado más de la mitad de las calorías procedentes de las bebidas azucaradas en la edad preescolar.
- En un día entre semana, entre el 55% y el 70% de todas las calorías aportadas por bebidas azucaradas se consumieron en casa o en sus alrededores, y del 7% al 15% en las escuelas.
Fuente: Pediatrics (2008)




RSS
Facebook
Twitter
Youtube


Comentarios