La dieta mediterránea se contamina de una rutina con prisas, de alimentos procesados y usos de vida importados. Sin embargo, a diario se confirma esta forma de comer como una de las mejores apuestas por la salud. Es esta riqueza nutritiva, pero también cultural, la que ha valorado la UNESCO a la hora de declararla Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Este reconocimiento valora una forma de alimentarse que ha sido transmitida de generación en generación a lo largo de los siglos y cuyos ingredientes básicos, cereales, legumbres, verduras y frutas, han sido considerados imprescindibles para la vida.
Poco a poco, la ciencia va desvelando las virtudes de una dieta que se fundamenta en el consumo de productos muy variados, de temporada y no procesados, valorando la importancia de detalles como comer con aceite de oliva, que retrasa el envejecimiento, o con un poco de vino.
No es casual, por tanto, que junto con la actividad física, la dieta mediterránea se incluya en la receta de lo que debe ser una vida saludable. Es más, su progresivo abandono se señala como uno de los motivos por los que está aumentando la obesidad infantil en los países del mediterráneo.
Poco a poco, la ciencia va desvelando las virtudes de una dieta que se fundamenta en el consumo de productos muy variados, de temporada y no procesados, valorando la importancia de detalles como comer con aceite de oliva, que retrasa el envejecimiento, o con un poco de vino.
Trigo, vid y olivo conforman la tríada de la dieta mediterránea.
Sinónimo de salud
Mantener un peso saludable podría ser un motivo para preservar este patrimonio, pero hay muchos más, pues esta dieta ayuda a combatir el colesterol, a garantizar un buen consumo de fibra y por tanto de prevenir el estreñimiento o a asegurarnos una buena dosis de antioxidantes.
La defensa de sus virtudes se va reforzando día a día desde el terreno científico. La incidencia del cáncer de mama ha sido tradicionalmente inferior en los países mediterráneos, lo que ha llevado a investigar sobre cómo ésta puede disminuir el riesgo de sufrirlo. También se la asocia a un menor riesgo de padecer Alzheimer y, por sus características, es la forma de comer recomendada para las personas con diabetes.
Además de estas virtudes nutricionales, la dieta mediterránea cuenta con un fuerte componente social y cultural, que le ha valido el reconocimiento de la UNESCO. La candidatura, coordinada por la Fundación Dieta Mediterránea, ha sido presentada conjuntamente por España, Grecia, Italia y Marruecos.
Fuentes: Fundación Dieta Mediterránea | UNESCO
La defensa de sus virtudes se va reforzando día a día desde el terreno científico. La incidencia del cáncer de mama ha sido tradicionalmente inferior en los países mediterráneos, lo que ha llevado a investigar sobre cómo ésta puede disminuir el riesgo de sufrirlo. También se la asocia a un menor riesgo de padecer Alzheimer y, por sus características, es la forma de comer recomendada para las personas con diabetes.
Además de estas virtudes nutricionales, la dieta mediterránea cuenta con un fuerte componente social y cultural, que le ha valido el reconocimiento de la UNESCO. La candidatura, coordinada por la Fundación Dieta Mediterránea, ha sido presentada conjuntamente por España, Grecia, Italia y Marruecos.
Fuentes: Fundación Dieta Mediterránea | UNESCO




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Comentarios
Viva la dieta mediterránea!
Se lo merecía! Felicidades a todos los países
lo de siempre sigue funcionando. mola la innovacion, pero sin perder calidad...