Con la llegada del calor, las posibilidades de padecer alteraciones de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia, trastorno por atracones...) aumentan notablemente, según datos del Institut de Trastorns Alimentaris (ITA). De hecho, el ITA ha contabilizado un incremento de entre el 25 y el 30% de las peticiones de ingreso hospitalario desde inicios del verano.
Durante los meses más calurosos del año la imagen corporal preocupa mucho más. Esto provoca un aumento de las personas que persiguen un único objetivo: adelgazar como sea. Muchas de las dietas que siguen para conseguirlo pueden ser muy perjudiciales para la salud, aunque parezcan inofensivas.
De hecho, según un reciente estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), gran parte de las dietas que están de moda hoy en día son totalmente desequilibradas. A esto se suma el hecho de que, en un gran número de casos, se siguen sin control médico.
En personas predispuestas a padecer trastornos de la alimentación (ya sea por motivos genéticos, psicológicos o de presión social), seguir este tipo de dietas puede convertirse en el primer paso para comenzar a desarrollar la enfermedad.
En verano, además, familiares y amigos pueden darse cuenta más fácilmente de la delgadez de un posible afectado y, al pasar más horas juntos, detectar algunos de los síntomas típicos de estas alteraciones (evitar comidas familiares, realizar ayunos prolongados, fijarse constantemente en el contenido calórico de lo que comen...).
Todo estos factores también provocan que la posibilidad de recaídas en las personas que ya han padecido trastornos de la conducta alimentaria aumente notablemente los meses estivales.
Puedes encontrar más información sobre este tipo de alteraciones en nuestro “A fondo” “Anorexia y bulimia” .
Fuente: Institut de Trastorns Alimentaris (ITA)
La obsesión por adelgazar es mayor en verano.
De hecho, según un reciente estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), gran parte de las dietas que están de moda hoy en día son totalmente desequilibradas. A esto se suma el hecho de que, en un gran número de casos, se siguen sin control médico.
En personas predispuestas a padecer trastornos de la alimentación (ya sea por motivos genéticos, psicológicos o de presión social), seguir este tipo de dietas puede convertirse en el primer paso para comenzar a desarrollar la enfermedad.
En verano, además, familiares y amigos pueden darse cuenta más fácilmente de la delgadez de un posible afectado y, al pasar más horas juntos, detectar algunos de los síntomas típicos de estas alteraciones (evitar comidas familiares, realizar ayunos prolongados, fijarse constantemente en el contenido calórico de lo que comen...).
Todo estos factores también provocan que la posibilidad de recaídas en las personas que ya han padecido trastornos de la conducta alimentaria aumente notablemente los meses estivales.
Puedes encontrar más información sobre este tipo de alteraciones en nuestro “A fondo” “Anorexia y bulimia” .
Fuente: Institut de Trastorns Alimentaris (ITA)




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Comentarios
la presion en verano es grande... cuando te das cuenta ya lo tienes encima... y todo el mundo está divino menos tu
es verdad k es la epoca cuando mas se nota. el año pasado mi hija se adelgazó mucho y no me di cuenta hasta k la vi en bikini. por suerte no tenia una d estas enfermedades y está saludable