Sustituir el arroz blanco por el integral disminuye las posibilidades de padecer este trastorno.
Cambiar una taza de arroz blanco por la misma cantidad de arroz integral puede reducir hasta un 16% el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Esta cifra alcanza el 36% si siempre se opta por consumir harinas y cereales integrales frente a sus versiones refinadas. Son las principales conclusiones de un estudio publicado en Archives of Internal Medicine.
El alto contenido de fibra del arroz integral parece estar detrás de estos datos, sugieren los investigadores. Los alimentos ricos en fibra proporcionan energía a nuestro organismo lentamente y esto ayuda a que los niveles de glucosa en sangre no se disparen. En cambio los cereales refinados liberan su energía mucho más rápido, lo que favorece la aparición de picos de glucosa que pueden acabar generando una diabetes.
De todas formas, los autores del estudio se muestran cautos con estos resultados y son partidarios de seguir investigando esta posible relación entre cereales refinados y diabetes.
Fuente: Archives of Internal Medicine
Cambiar una taza de arroz blanco por la misma cantidad de arroz integral puede reducir hasta un 16% el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Esta cifra alcanza el 36% si siempre se opta por consumir harinas y cereales integrales frente a sus versiones refinadas. Son las principales conclusiones de un estudio publicado en Archives of Internal Medicine.
El arroz integral contiene abundante fibra.
De todas formas, los autores del estudio se muestran cautos con estos resultados y son partidarios de seguir investigando esta posible relación entre cereales refinados y diabetes.
Fuente: Archives of Internal Medicine




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Comentarios
un tema interesante este de los productos refinados y los integrales... saludo!