Verduras
Las verduras, las hortalizas y las legumbres frescas poseen un alto contenido de minerales, vitaminas A y C, fibra y agua, sustancias todas ellas necesarias para la regulación y buen funcionamiento de nuestro organismo.
En verano tenemos la oportunidad de escoger entre una gran variedad de ellas, alejándonos de las preparaciones y combinaciones más habituales y repetidas durante el invierno.
Ahora dispondremos de judías tiernas, berenjenas, pimientos, puerros, pepinos, tomates, berros o tirabeques. Y todavía encontramos en buen momento el brócoli, las espinacas, las acelgas, las alcachofas, las coles, las zanahorias o los rábanos.
En verano tenemos la oportunidad de escoger entre una gran variedad de ellas, alejándonos de las preparaciones y combinaciones más habituales y repetidas durante el invierno.
Ahora dispondremos de judías tiernas, berenjenas, pimientos, puerros, pepinos, tomates, berros o tirabeques. Y todavía encontramos en buen momento el brócoli, las espinacas, las acelgas, las alcachofas, las coles, las zanahorias o los rábanos.
¿Cómo prepararlas?
Es un tiempo ideal para las ensaladas, que podemos preparar con gran variedad de ingredientes. Cuanto más colorido tenga el plato, mayor será la garantía del aporte de nutrientes antioxidantes como el licopeno (abundante en el tomate), el betacaroteno de los vegetales anaranjados (como la zanahoria), o las antocianinas de la remolacha.
El que sí parece un ingrediente indispensable en las ensaladas tradicionales es la lechuga. Las de hojas largas son las más utilizadas por su sabor dulce y suave. De entre ellas destacan:
No te saltes nunca el paso de lavar y escurrir las verduras si vas a consumirlas crudas.
El que sí parece un ingrediente indispensable en las ensaladas tradicionales es la lechuga. Las de hojas largas son las más utilizadas por su sabor dulce y suave. De entre ellas destacan:
- La iceberg, que se caracteriza por su textura fresca y crujiente.
- La de hojas rizadas como el lollo rosso, de sabor dulce.
- La lechuga hoja de roble, cuyo sabor recuerda ligeramente al de las nueces.
A la hora de preparar la ensalada no debes saltarte nunca estos pasos:
- Es aconsejable lavar y desinfectar las verduras que se consumen crudas.
- Se pueden utilizar verduras de cuarta gama, troceadas y desinfectadas, ya preparadas para el consumo. El único inconveniente es su precio, mucho más alto que el de los vegetales "de toda la vida".
- El aceite de oliva virgen es el más indicado para aliñar ensaladas, tanto por su sabor y aroma como por su saludable composición.
Consumir las verduras en crudo no es la única opción: también puedes prepararlas al vapor o hervidas al dente, dos técnicas que permiten conservan la mayor parte de sus nutrientes.




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Comentarios
Qué buena la hoja de roble. últimamente nocomía muchas ensaladas, pero desde que la he descubierto me apetecen mucho más
Lo mejor es mezclar diferentes lechugas. La ensalada te entra por los ojos!!!!!!!!