Síntomas y tratamiento
La manifestación de las alergias alimentarias puede ser muy dispar, ya que está influenciada por diversos factores como la edad, otras enfermedades asociadas, la cantidad y calidad del alimento o la vía por la que penetra en el organismo (ingesta, contacto o inhalación). Así, pueden surgir…
- Manifestaciones en la piel o mucosas como la urticaria (aparición de habones y de un intenso picor) o la hinchazón cutánea (edema).
- Trastornos digestivos (vómitos, diarrea...).
- Los síntomas respiratorios como la rinitis o el asma tras la ingesta de alimentos son excepcionales, y suelen producirse por una reacción alérgica grave (reacción anafiláctica).
Para elaborar el diagnóstico lo primero que se tiene en cuenta es la historia clínica, en la que se establece una posible relación entre los síntomas y la ingesta de un determinado ingrediente. El médico confirma o descarta la alergia mediante pruebas que evalúan si las defensas reaccionan o no ante ciertos alimentos. La más conocida es el Prick Test, de tipo cutáneo, aunque también pueden realizarse análisis de sangre.
Toma las medidas oportunas
El mejor tratamiento de la alergia alimentaria, lógicamente, consiste en no tomar el alimento que produce el trastorno.
En los productos elaborados, además, se deben leer con detenimiento las etiquetas y comprobar que no incluyen el ingrediente.
La alergia se puede curar en muchos niños, aunque no en todos los casos. Y aunque desaparece en un elevado porcentaje de alérgicos a la leche y al huevo, es más difícil que remita si los responsables son el pescado y los frutos secos. Por ello, cuando el especialista lo cree oportuno se prueba la tolerancia del alimento, controlada en un centro sanitario, para comprobar si el ingrediente se puede introducir de nuevo o no en la dieta del niño.
En los productos elaborados, además, se deben leer con detenimiento las etiquetas y comprobar que no incluyen el ingrediente.
Si tú o alguien de tu familia es alérgico, debes leer atentamente las etiquetas de lo que compres.
La alergia se puede curar en muchos niños, aunque no en todos los casos. Y aunque desaparece en un elevado porcentaje de alérgicos a la leche y al huevo, es más difícil que remita si los responsables son el pescado y los frutos secos. Por ello, cuando el especialista lo cree oportuno se prueba la tolerancia del alimento, controlada en un centro sanitario, para comprobar si el ingrediente se puede introducir de nuevo o no en la dieta del niño.
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Comentarios
Yo soy alérgico a los cacahuetes y no lo descubrí hasta que fui adulto. Tuve una reacción de pequeño pero no sabían a qué, y hasta que no tuve la segunda y atamos cabos no descubrimos la causa!
Yo soy alérgica al melocotón y no lo puedo ni tocar! En cuanto veo a alguien en el curro que se ha traido uno de postre me voy a metros de distancia
me voy a casar y he tenido k preguntar a todos los invitados si eran alérgicos. menudo follón. por suerte cada vez se lleva más cuidado con estas cosas