Objetivo: comer mejor
Las siguientes recomendaciones te ayudarán a que la alimentación de los más pequeños de la casa sea más sana y equilibrada, sin duda una de las claves para luchar contra la obesidad infantil.
- Desayuno en familia y con tiempo. La primera comida del día es fundamental para mejorar su rendimiento físico e intelectual. El menú habitual debe incluir hidratos de carbono (pan, cereales de desayuno, galletas...), lácteos y frutas. Sentaos a la mesa y dedicadle al desayuno como mínimo 15 minutos.
- Cuatro o cinco comidas al día. Es importante distribuir los alimentos en cinco tomas (desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena). De esta forma evitarás que coman alimentos menos nutritivos, y más calóricos, entre horas.
- Los hidratos de carbono, fundamentales. El arroz, el pan, las pastas, las legumbres y las patatas deben constituir la base de su alimentación, ya que les aportan la energía necesaria en esta etapa de crecimiento.
- Hay que controlar el consumo de grasas. Para evitar un aporte excesivo de lípidos procura que el consumo de productos de origen animal (carne, huevos, pescado, lácteos) sea equilibrado.
- Frutas y verduras, que no falten. Estos alimentos proporcionan la fibra, las vitaminas y los minerales que necesitan, por ello debes fomentar su consumo. Una buena forma de conseguirlo es presentándolas en la mesa de forma vistosa (macedonias de frutas, pastel de verduras, pizza casera vegetal...).
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Golosinas y dulces, puntualmente. Hay que moderar el consumo de azúcares simples, de escaso valor nutricional y excesivamente energéticos.
La fruta debe ser una de las bases de su alimentación.
- Sal, la justa. Es conveniente no abusar de ella (favorece la retención de líquidos) y, en lo posible, sustituirla por sal yodada.
- Preparaciones variadas. Asados, hervidos, guisados... los alimentos se pueden cocinar de muchas maneras sin tener que abusar de los fritos.
- Para beber, agua. Debes evitar que consuman habitualmente cualquier otra bebida con las comidas diarias. No sirvas refrescos por norma, déjalos para ocasiones especiales.




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Comentarios
Los niños son sedentarios porque sus padres también lo son, estoy seguro. Los fines de semana que hace bueno salgo con mi hijo a montar en bici. Nos lo pasamos estupendamente y hacemos deporte. ¿Qué más se puede pedir?
Algo de razón tienes, pero los padres no tenemos siempre la culpa de todo. Hay niños que prefieren mil veces jugar a la play que echarse un partidillo con los amigos.