Factores de riesgo
Las siguientes circunstancias tienen una enorme incidencia en los casos de obesidad infantil en nuestro país. Si te sientes reflejado en alguna de ellas, modifícala lo antes posible: no olvides que los padres son la principal referencia para sus hijos, y de ellos pueden aprender tanto los buenos como los malos hábitos. Toma nota:
- Abandono de la dieta mediterránea. España, junto a otras zonas de la cuenca mediterránea como Italia, Malta o Grecia, son los países de Europa que encabezan el ranking con mayor número de casos de obesidad infantil. ¿Eso quiere decir que nuestros típicos menús no son tan buenos como pensamos? No. La dieta mediterránea funciona: una alimentación rica en frutas y verduras, legumbres, cereales (pan, arroz, pasta..) y pescado es muy recomendable para que los niños tengan cubiertas sus necesidades nutricionales. Pero se da la paradoja que cada vez nos alejamos más de esta dieta ideal y optamos por comidas anglosajonas, que contienen mayor cantidad de calorías y grasas animales.
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Saltarse el desayuno, un gran error. Otro dato alarmante es que casi el 10% de los niños españoles acuden a la escuela sin haber comido nada, por lo que no les queda más remedio que picar entre horas para aguantar hasta la hora de comer. Se ha demostrado que el número de casos de obesidad es superior entre los niños que no desayunan frente a los que sí lo hacen.
La televisión debe ser una forma de ocio más, nunca la principal.
- El sedentarismo infantil, cada vez más frecuente. Los niños son mucho menos activos que hace unos años, tanto en sus desplazamientos como en su tiempo libre. Hay datos recientes que muestran como los pequeños de nuestro país pasan una media de casi tres horas diarias frente a la pantalla del televisor o del ordenador. La mejor manera de incentivarles es practicando deporte juntos: reserva unas horas del fin de semana para dar un paseo en bicicleta o jugar a fútbol o baloncesto con tus hijos. Es importante que probéis varias disciplinas: seguro que hay una que se adapte a sus habilidades personales y preferencias. También se deben fomentar los desplazamientos a pie: así será más fácil conseguir el equilibrio entre las calorías que ingieren y las que gastan.




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Comentarios
Los niños son sedentarios porque sus padres también lo son, estoy seguro. Los fines de semana que hace bueno salgo con mi hijo a montar en bici. Nos lo pasamos estupendamente y hacemos deporte. ¿Qué más se puede pedir?
Algo de razón tienes, pero los padres no tenemos siempre la culpa de todo. Hay niños que prefieren mil veces jugar a la play que echarse un partidillo con los amigos.